Desde Pinamar
se llega a este pueblo veraniego, su historia se remonta a
1907 cuando dos Belgas, Robette y Poli, compraron los terrenos
y proyectaron este lugar bellísimo con la simple idea de crear
un sitio de descanso sencillo y familiar.
Como restos históricos de esa bella época quedaron, como
testigos permanentes, los pilares de la pretenciosa rambla y
el viejo Hotel Ostende.
No se puede dejar de conocer al visitarla el Hotel Atlantic
City, hoy convertido en un albergue juvenil con un mirador que
servía de faro para los navegantes; la antigua Rambla ,de los
Belgas declarada sitio histórico; el museo Histórico de
Pinamar que funciona en una pequeña casa de veraneo que
pertenencia al ex presidente Arturo Frondizi y el Viejo Hotel
Ostende que llegó a estar prácticamente tapado por la arena.
Ostende logro ser un excepcional lugar con playas suaves
propicias para los baños de mar y la pesca; con sus suaves
avenidas arboladas, valles y pinares quebrando en armoniosas
figuras la línea de una cuesta o emergiendo súbitamente de una
hondonada y el rumor del mar como una especie de bajo
continuo.