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Sin dudas es este
el buque más conocido de los seis hundidos en la peligrosa restinga de Punta
Mogotes y el que se menciona en cuanta actividad de buceo hay en el lugar.
Navegando desde Bahía
Blanca a Italia con cargamento de trigo y debiendo recalar en Montevideo como
último puerto, quedó varado entre las rocas el 21 de abril de 1949 al mando del
capitán John Aloysius Mc Ivor y una tripulación de cuarenta y nueve hombres.
Este buque que había
sido construido en 1944 por William Gray de Hartlepool, Inglaterra, como buque
para mantenimiento de aviones. Tuvo un primer nombre que nunca llevó Empire Accr,
pero fue bautizado Cuillin Sound.
Concluida la guerra,
fue vendido en 1949 a intereses civiles, renombrado James Clunies y destinado a
la navegación mercante.
En el accidente sufrido
en la restinga no hubo que lamentar víctimas, el desembarco de los tripulantes
se hizo gracias a la colaboración de lanchas pesqueras locales, especialmente
San Gabriel y Santa María y a la dotación de la Sub Prefectura.
El capitán estaba
acompañado por su esposa y su pequeño hijo que fueron alojados en el hotel Mar
Azul de la ciudad de Mar del Plata.
Los peritos de la
compañía y agentes de seguros evaluaron la situación del buque al cual pudieron
embarcar con mucha dificultad debido a las malas condiciones climáticas
reinantes desde el siniestro y determinaron la imposibilidad inmediata de
rescatarlo.
Los efectos del buque,
víveres y pertenencias de los tripulantes fueron rescatados por las lanchas
pesqueras y hasta último momento quedaron a bordo el capitán, radiotelegrafista
y dos oficiales.
Parte del trigo
transportado fue rescatado, embarcado en los buques chilenos Con Con y Papudo y
vendido al gobierno de Bolivia.
Tiempo después el
casco, que había soportado varios temporales aprisionado en las rocas, fue
vendido para ser reacondicionado y destinado a la pesca de ballenas en el sur.
Se trabajaron ocho
incansables meses pero no pudo ser remolcado al puerto local y se perdió
definitivamente.
En marzo de 1950 una
corte naval celebrada en Glasgow determinó la suspensión del capitán un periodo
de tres años teniendo en cuenta algunas negligencias que provocaron la pérdida
del buque.
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