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El 20 de noviembre de 1942 firmó
con los nueve amigos elegidos el contrato social de la
"Compañía Inmobiliaria del Este Argentino S.R.L" ésta a su vez
firmó el 20 de diciembre del mismo año la escritura de compra
de una fracción de campo compuesta de 191 hectáreas en el
Partido de General Lavalle, ubicada en el costado S.E. del
Establecimiento ganadero "San Bernardo", lindando por el E.
con el Océano Atlántico por el S. con el pueblo Mar de Ajó
Norte, y por el N. y el O. con el citado Establecimiento de
propiedad de los Sres. Juan Enrique, María, María Faustina,
Carlos, Luis y Alberto Duhau.
A comienzos de 1943 la Compañía
fundadora sometió al gobierno de la Provincia el proyecto de
replanteo de la nueva localidad, el que fue aprobado por
decreto Nº 27.248 del 3 de abril de 1943, suscripto por el
Gobernador Dr. Rodolfo Moreno, designándose al ingeniero
Federico B. Martínez de Hoz para realizar la operación. Esta
se llevó a cabo por el profesional designado con la
colaboración del ingeniero Juan Pérez Prado, y fue aprobada
por decreto N° 5435 del 29 de Septiembre de 1943, firmado por
el Comisionado Nacional Sr. A. Verdaguer.
Cuando se trató de elegir el
nombre que se impondría a la localidad naciente se barajaron
entre los socios fundadores diversas propuestas, pero al
considerar que la fracción adquirida era parte del antiguo y
conocido Establecimiento fundado por el señor Bernardo Duhau y
denominado "San Bernardo", todos convinieron en respetar un
nombre que tenía hondo arraigo en el lugar, y por lo demás
simpático y prestigioso, como que evoca la memoria del célebre
Abad de Claraval, lumbrera de su siglo e infatigable
pacificador.
La labor de la Compañía
fundadora (1942-1962) fue intensa y múltiple, y sólo cabe en
estos apuntes la mención de algunos de esos capítulos más
importantes: los trabajos para el replanteo, sembrado y
fijación de los terrenos, la enorme tarea de forestación, las
primeras construcciones entre las que debe destacarse el
Mercado para facilitar el abastecimiento a los primeros
turistas, la donación de terrenos, y laboriosas gestiones para
establecer una escuela primaria, la cesión gratuita del local
para la erección de una iglesia, la pavimentación a su
exclusivo costo de cien cuadras ejecutada bajo la supervisión
de la Dirección de Pavimentación de la Provincia, la
iniciativa y contribución para instalar la primera usina
eléctrica, la construcción de un parque de juegos para niños y
su posterior donación a una Sociedad de Fomento. Y tantas
otras tareas y cuidados que fueron impulsando el desarrollo
del balneario, que al mismo tiempo que iba atrayendo al
turismo se iba estableciendo cada vez más vigoroso un comercio
local y surgían cada año más numerosas y en muchos casos
hermosas e importantes construcciones.
Finalizando esta breve reseña,
anotemos dos datos históricos que dan idea de los modestos
pero promisorios comienzos del ahora pujante San Bernardo:
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El 11 de Marzo de 1944, un
turista mendocino que visitaba los trabajos entonces
incipientes, adquirió el primer lote vendido por la compañía
fundadora ("g" de la manzana 3) en 120 mensualidades de $ m/n
60 c/u, sin interés.
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El 22 de enero de 1946, Don
Francisco Monaldi adquirió los lotes "f", "g" y "h" de la
manzana 2, sobre uno de los cuales inició enseguida la primera
construcción en el naciente San Bernardo: el chalet que
denominó: "Ranchito Pompeyano".
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