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Eterna juventud: sueño subconsciente del
hombre. Cada uno sueña con vivir mucho
tiempo, pero sin envejecer.
Desde los mas
remotos tiempos, permanecer eternamente
joven ha sido la máxima preocupación humana.
La lucha contra los efectos médicos, desde
los mas remotos inicios de la medicina.
Ahora bien, vida y envejecimiento son
indisociables.
En este mundo,
todo esta sometido al desgaste, el organismo
humano también.
El proceso de
envejecimiento se desarrolla en la mas
pequeña unidad de organización biológica: la
célula, que es la mínima unidad viviente.
Ese desgaste o envejecimiento consiste en la
impermeabilización de la membrana que la
recubre.
Es a través de
esa membrana que la célula respira, se
alimenta y excreta sus desechos. Al perder
permeabilidad, recibe menos cantidad de
oxígeno y alimentos, se acelera su deterioro
y su futuro es la destrucción. Es
inevitable, porque está genéticamente
programado.
Es por lo tanto
el objetivo de la terapia celular, la
revitalización de las células y de los
órganos al ofrecer al ser humano la
posibilidad de transcurrir la vida, -
especialmente su última fase- , con buena
salud o, por lo menos, con una frescura
satisfactoria del cuerpo y el espíritu.
La
celuloterapia es un tratamiento biológico y
natural. Células, tejidos y/o glándulas
extraidos de órganos animales embrionarios
donantes (cordero), se mezclan con una
solución natural, y se administra luego al
paciente por inyección intramuscular. Cada
IMPLANTE DE CELULAS es en realidad, un
transplante multiplicado por cien,
comparable al injerto de brotes jóvenes y
sanos sobre árboles viejos, que se practica
en botánica.
Inmediatamente
después de la inyección de células vivas,
los glóbulos blancos las reconocen y
transportan a los órganos o tejidos que
correspondan, donde son absorbidos y
asimilados por ellos. Este proceso dura dos
o tres días.
Al inyectar
células por medio de este método, se logra
proveer de elementos celulares fetales sanos
y en crecimiento para lograr la reactivación
y/o regeneración de tejidos enfermos o
agotados. Las combinaciones celulares
específicas de los órganos y por lo tanto
los grupos esenciales de tejidos bioquímicos
se integran a los órganos y son provechosos
para el órgano deficiente o el conjunto del
organismo en proceso de envejecimiento.
El
hecho de que el organismo posee la capacidad
de saber cuales son las suyas, y cuales
necesita para su perfecto funcionamiento,
está confirmado desde hace mucho tiempo con
pruebas de material radioactivo.
El
cordero es el mejor donante para la
obtención de sustancias celulares, ya que la
albúmina procedente de sus células es
excepcionalmente bien tolerada por el ser
humano y casi no engendra reacciones de
rechazo.
Revitalización
y curación por células vivas.
La terapéutica celular es el primer método biológico
científicamente afianzado, que, recurriendo
a un material de sustitución joven, permite
reparar o regenerar células deficientes del
organismo humano.
En
contraposición a las prácticas médicas
actualmente dominantes - por administración
de medicamentos químicos de síntesis - la
terapéutica celular constituye un
tratamiento realmente natural. Ahí radica
ciertamente el "secreto" de su poderoso
efecto curativo y revitalizante.
Los productos químicos solo actúan mientras
pueden ser eliminados por los procesos
metabólicos, pero son generadores de
residuos tóxicos. Por el contrario, las
células vivas despliegan efectos de larga
duración y engendran en el organismo una
reacción de autocuración.
En la
terapéutica celular, se dan dos efectos
fundamentales: la revitalización general y
el efecto específico sobre los órganos.
Un tratamiento
revitalizante por células vivas se
recomienda en caso de:
- Disminución de la vitalidad, especialmente
en ancianos.
- Estados de fatiga física o psíquica o
lesiones a repetición especialmente en
deportistas.
no apareciendo en Pruebas de Antidoping.
- Secuelas de enfermedad u operación.
- Envejecimiento prematuro y desgasto de
varios sistemas u órganos: cerebro, corazón
y circulación
de la sangre, pulmones, hígado, riñones,
aparato digestivo.
- Disminución de la autodefensa del
organismo (deficiencia del sistema
inmunitario).
- Disminución de la Actividad Sexual.
- Enfermedades del hígado.
- Enfermedades reumáticas.
Es conocido el caso del Dr. Christian
Barnard quien se curó la artritis de sus
manos a la celuloterapia.
- Trastornos de la fertilidad.
- Degeneración del tejido conjuntivo y del
aparato locomotor (artrosis, artritis).
- Arteriosclerosis del cerebro o del sistema
cardiovascular.
- Disfunciones endócrinas (ejemplo:
hipotiroidismo)
- Afecciones de la menopausia (calores,
nervios, sofocos, etc.)
- Afecciones del sistema neurovegetativo
debidas al estrés.
- Enfermedad de Parkinson.
- Estados dolorosos crónicos: jaquecas,
cefaleas, neuralgias, dolores de espalda,
ciáticas.
La evolución de
la ciencia curativa se dirige
irremediablemente hacia la medicina
biológica. Notables científicos están
convencidos de ello. La terapéutica celular
es una fase importante del desarrollo de
esta medicina del futuro, orientada hacia la
biología.
Dr. Eduardo
Díaz Criscuolo
M.N 90.474 – M.P Sta. Fe 11.481
Gentileza:
Armonía Spa Urbano (San Fernando / BA) |